Hay algunas áreas en las que nuestro gobierno nacional muestra una actitud claramente contradictoria con su auto-caracterización como antimonopólico, democrático y popular.

La de derechos de autor es una en el que no sólo defiende con desparpajo los intereses de las corporaciones, sino incluso adopta en tiempo récord leyes que las benefician en detrimento de la población.

Ayer, esta disonancia se manifestó de nuevo con dos noticias: por un lado la Presidente en Nueva York festejando lo satisfecha que está Monsanto con Argentina (¿desde cuándo las naciones están orgullosas de la aprobación de las corporaciones? ¿estamos admitiendo que nos tienen de hijos?) porque ahora que tenemos patentes, también “nosotros“ las defendemos. No conozco bien los datos, pero de lo que dice en el video se entiende que hay una patentes (¡la discordancia de número no es mía, señorita!) de una universidad argentina… junto con “inversores estadounidenses” (¿Monsanto?). Es decir, somos los nuevos campeones defensores de las patentes genéticas, incluyendo las de Monsanto. ¿Hace falta recordarnos que el tema de las patentes sobre genes ha sido ampliamente abusado en América Latina?

La segunda noticia, es que el gobierno, continuando con su política de vigilancia masiva de la población, ha decidido que los nuevos pasaportes argentinos contengan un chip de memoria que se puede leer por radiofrecuencia y que contiene los datos biométricos de la persona. Sin ningún debate, y sin ninguna discusión ni mención de los múltiples problemas de seguridad y privacidad que este tipo de cosas trae aparejadas.

¿Cuál será la próxima pésima idea que le copiemos a EEUU?

Average Rating: 4.6 out of 5 based on 243 user reviews.

Leave a Comment


NOTE - You can use these HTML tags and attributes:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Trackbacks and Pingbacks: