Monthly Archives: marzo 2013

Reductio ad iPhone

Cada vez que participo en una discusión acerca de las restricciones a la importación de tecnología informática, invariablemente aparece alguien que sale con “loco, hay cosas más importantes que tener el útimo iPhone” o “pero se nos va la vida en dólares si dejamos que la gente se compre iPhones”. Es un argumento un tanto tramposo, porque trivializa la cuestión: estábamos hablando de la imposibilidad de conseguir herramientas avanzadas, y de golpe estamos en el terreno de los chiches o “artículos de lujo”.

Sin embargo, voy a morder el anzuelo, con una salvedad: pocas cosas más lejos de mí que defender la necesidad específica del iPhone, un dispositivo que me resulta extremadamente antipático, y que recomiendo a todo el mundo evitar en la medida de lo posible, así que espero que me disculpen si en este artículo me dirijo a una pregunta un poco más genérica: “¿necesitamos tener el último smartphone?”. En realidad, gran parte del argumento se puede aplicar a muchas otras cosas además de smartphones, pero por hoy me concentro en ellos. Read more »

La industria electrónica de Tierra del Fuego: ¿hacer bien algo que no hace falta?

Hoy asistí a la conferencia “Desmitificando Tierra del Fuego. Sustentabilidad del Modelo industrial Electrónico”, dictada por René Ceballos, un ingeniero que hace 24 años que vive y trabaja en la isla.

Me enteré de cosas interesantes, efectivamente destronando prejuicios como que el que dice que en Tierra del Fuego (“la Tierra del Fuego“ decía siempre René) sólo se hace un ensamblaje muy primitivo: vimos videos de la producción de las máquinas del Programa Conectar Igualdad, partiendo de un circuito impreso desnudo y llegando a la máquina completa, pasando por la aplicación de pasta de estaño, la colocación de componentes, la soldadura, las etapas de verificación óptica… Si algo se puede decir de la charla, es que me hizo morir de envidia viendo los juguetes con los que esta gente trabaja.

Y ojo, que no sólo se trata del armado de las placas en sí, sino de armar toda la cadena logística necesaria para que los robots tengan componentes que colocar, más toda la programación para que los coloquen a todos y bien, y muchas cosas mas. Y sí, los componentes no se fabrican en Argentina, pero es absurdo esperar lo contrario. Si se fabrican sólo en un par de lugares en el mundo no es porque sea demasiado difícil, sino porque la inversión necesaria sólo se puede recuperar si vendés en volúmenes astronómicos. No hay lugar en el mundo para más de un puñado de fábricas de componentes, y no está mal que así sea.

Lo que se hace en Tierra del Fuego no es trivial.

Lamentablemente, la conferencia cumplió con la desmitificación, que es la primera mitad de su título, pero no logró convencerme de la segunda: si llegué con la sospecha de que el modelo industrial electrónico de Tierra del Fuego no es sostenible, salí convencido de que, efectivamente, no lo es. Read more »