Monthly Archives: septiembre 2012

Cruzada por la Violación de los Derechos Humanos

La última vez que escribí sobre la Cruzada para Tipificar el Delito de Suplantación de Identidad Digital terminó armándose un lindo (bueno, al menos acalorado) debate, tanto aquí como en el sitio de los que la proponen.

Luego de muchas idas y vueltas, terminamos en que la única acción de estas personas caracterizan como “robo de identidad digital” que no es ya delito por otras razones (estafa, robo, etc.) corresponde a aquellos casos en los que algún individuo se hace pasar por otro (ponele, un político) en foros digitales y postea cosas desde esa identidad asumida, lo que podría afectar su reputación.

Personalmente, no me parece que el código penal deba asignar tanto valor al amor propio de personas públicas demasiado susceptibles, y parece que no estoy solo en esa apreciación. En particular, el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas recordó en 2011, a raíz del caso de un periodista filipino que la Declaración Universal de Derechos Humanos exige que incluso en casos de difamación las sanciones penales deben ser reservadas para casos extremos, y advierte que el encarcelamiento nunca es una pena apropiada (párrafo 8.9 de la decisión).

¿Los empleados de NIC.AR creen que la red es de ellos?

Me preocupa este tipo de historia, en la que nic.ar deniega sin justificación el registro de un dominio. El hecho de que luego sí acepten un dominio prácticamente igual, pero con un color político diferente, es una muestra adicional de la discrecionalidad con la que estas cosas se administran en Argentina, pero también una bienvenida señal de que, a juicio de nic.ar, al menos la crítica a ciertos políticos es aceptable. La denegación meramente administrativa del registro de un dominio, en cambio, es una inadmisible restricción al derecho de libre expresión.

Sres de nic.ar: la red no es de ustedes. Su trabajo sólo consiste en administrar la base de nombres, y no les corresponde a ustedes decidir si un dominio es aceptable o no: eso es tarea de los jueces. Mientras no haya un fallo en firme que sostenga que tal o cual dominio no debe ser aceptado, la responsabilidad de nic.ar es registrarlo, y nada más.