Monthly Archives: septiembre 2010

Urnas electrónicas: con imprimir el voto no alcanza

En los diálogos que estoy teniendo en los últimos días con periodistas y políticos sobre el uso de urnas electrónicas propuestas para las próximas elecciones en la provincia de Córdoba, a menudo escucho el argumento de que son auditables porque imprimen una boleta que cae en un receptáculo interno, de modo que es posible hacer un recuento.

A primera vista, el argumento suena razonable y, por supuesto, una urna que imprime boletas es preferible a una que sólo hace un registro electrónico. El problema es que, como siempre, el problema se esconde en los detalles. En particular, las urnas usadas en las elecciones de Marcos Juarez utilizan las impresoras de tal modo que representan una seria vulnerabilidad a la confianza en los resultados. Veamos los detalles, y cómo distintos tipos de actores podrían explotar esta vulnerabilidadEn esta nota, me limitaré a analizar esta única vulnerabilidad, lo que no quiere decir que no haya otras muchas vulnerabilidades posibles.. Read more »

Pateando las gomas de las urnas electrónicas

Parece que en la ciudad de Marcos Juárez, en la provincia de Córdoba, hicieron ayer una auditoría de las urnas electrónicas que van a usar en las elecciones de mañana.

Más allá de observar que parecen haberse acordado un poco tarde (¿qué hacían si había impugnaciones, con menos de 48 horas para implementar un plan de contingencia y sin siquiera tener impresas las boletas?), lo notable es que la “auditoría” consistió en simular una elección con unos pocos votos, en una única mesa, con todo el mundo prestando atención todo el tiempo a esa única urna, y sin nadie que hiciera el más mínimo intento de comprometer la integridad de la elección.

Eso no es una auditoría, es una pantomima. Es el Tribunal Electoral haciendo de cuenta que audita, y la empresa Indra haciendo que se deja auditar. Mientras tanto, los ciudadanos, que desconocen los peligros de las urnas electrónicas, inocentemente confían en que el Tribunal está allí para proteger su voto, cuando en realidad está privatizando la elección y descuidando groseramente sus responsabilidades.