Archivos de Categoría: Ontodoncias

GPL para dummies representantes de BSA

La General Public License (GPL) es un ejemplo de claridad. La versión 3, que es la más complicada de todas, tiene apenas 18 artículos, todos dedicados a otorgar permisos que el usuario de otro modo no tendría 1Salvo uno, el 8, que establece las condiciones bajo las cuales algunos de estos derechos pueden ser rescindidos., tiene un preámbulo escrito en lenguaje muy sencillo explicando su intención, y está construida de tal manera que el esfuerzo requerido para violarla está fuera de la capacidad de la mayoría de los usuarios.

Sin embargo, hay gente que aparentemente sigue sin entenderla. Es curioso que las personas a las que más les cuesta son presuntos especialistas en “propiedad intelectual” que llevan ya mucho tiempo dedicados a oponerse a ella, alguno de ellos culpable incluso de un (bochornoso) libro al respecto. Según los representantes de la Business Software Alliance (BSA), la GPL es peligrosa y hasta abusiva 2 Detalle divertido: ¡ese sitio está hecho con software libre! , porque su verdadero costo es que “nos obliga a renunciar por anticipado a los derechos patrimoniales de autor que la ley reconoce sobre[sic!] quien haga obras derivadas” 3 Es refrescante, por cierto, ver a gente de la BSA mencionando la confección de obras derivadas como algo valioso y necesario para el usuario, que lo es. Es una lástima que las empresas que la componen hagan todo lo que está bajo su poder para impedir que sus usuarios puedan llevarlas a cabo. . Para llegar a esta conclusión, hacen una lectura de la GPL que es mucho más digna de Man Ray que de un consultor legal.

Por cierto, aquí se aplica la máxima de Upton Sinclair, cuando decía que “es muy difícil lograr que una persona entienda algo cuando su salario depende de no entenderlo”. Pero siempre cabe el riesgo de que algún lector poco avisado lea lo que escriben, y crea entrever un atisbo de verdad escondido entre los vericuetos de su retórica. Así que me propuse hacer una explicación de la GPL tan sencilla que hasta alguien que trabaja para la BSA pueda entenderla. Usa dibujitos 4 Y no cualquier dibujito: gráficos hechos por el maravilloso (y muy paciente) derechoaleer, que usó Inkscape para traducir mis garabatos en diagramas hermosos. Es software libre, por supuesto, y hasta las tipografías son libres. ¡Muchas gracias! . Leer más »

Notas al pie   [ + ]

1. Salvo uno, el 8, que establece las condiciones bajo las cuales algunos de estos derechos pueden ser rescindidos.
2. Detalle divertido: ¡ese sitio está hecho con software libre!
3. Es refrescante, por cierto, ver a gente de la BSA mencionando la confección de obras derivadas como algo valioso y necesario para el usuario, que lo es. Es una lástima que las empresas que la componen hagan todo lo que está bajo su poder para impedir que sus usuarios puedan llevarlas a cabo.
4. Y no cualquier dibujito: gráficos hechos por el maravilloso (y muy paciente) derechoaleer, que usó Inkscape para traducir mis garabatos en diagramas hermosos. Es software libre, por supuesto, y hasta las tipografías son libres. ¡Muchas gracias!

Cómo reconocer una política de Estado desde una distancia considerable

Hace algunos días, la Presidente de la nación, junto con varios de sus ministros, recibió a ejecutivos de Microsoft que venían a presentar un “plan de desarrollo sustentable” para Argentina. Militantes de la propia Presidente expresaron su decepción ante esa reunión en una carta abierta, que tuvo alguna repercusión en los medios. La ministro de industria, Débora Giorgi, respondió a esa carta abierta asegurando que “el software libre es política de estado” de este gobierno, lo que fue celebrado por sus autores como una muestra del compromiso del gobierno con el software libre.

El problema es que una política de estado es, o debería ser, más que palabras. La evidencia de apoyo al software libre que destaca la ministro Giorgi no es tal: cada una de las afirmaciones que hace en su respuesta es exactamente igual de cierta si en ellas reemplazamos “software libre” por “software privativo” (incluso sigue siendo cierta si lo reemplazamos por “software de Microsoft”, específicamente, que es peor).

Una verdadera política de estado a favor de software libre sería, en realidad, muy fácil de detectar: hay muchos indicadores que evidenciarían su existencia. Veamos algunos de ellos. Leer más »

¿Dónde se saca el carnet para decir boludeces?

Leyendo el número cuatro (noviembre de 2010) de “Hoy la Universidad”, una publicación de la Universidad Nacional de Córdoba (se lo puede leer en línea, si uno tolera el espantoso e innecesario plugin flash que exigen), me llamó la atención una entrevista a Ernesto Laclau titulada “Para la democracia en América Latina es necesario un presidencialismo fuerte”.

Convencido como estoy de que la proliferación de “fulanismos” (Peronismo, Menemismo, Kirchnerismo, Alfonsinismo, Delasotismo, Chavismo, etc. y, por supuesto, también sus inevitables “anti-”) es uno de los flagelos más dañinos y difíciles de erradicar en nuestra región, quise leer lo que tenía para decir al respecto “uno de los intelectuales más influyentes de América Latina”, tal como lo llama una separata incluída en el mismo artículo.

Esta es la cita que da pie al título de la entrevista:

[…] creo que los regímenes latinoamericanos para ser verdaderamente democráticos tienen que afirmar un presidencialismo fuerte. El predominio del Ejecutivo sobre el Parlamento es decisivo. Siempre la parlamentarización del poder ha sido, por ejemplo en nuestro país pero también en otros países latinoamericanos, una forma de reconstitución de la hegemonía conservadora […]

Me cuesta encontrar palabras adecuadas para protestar la magnitud de la deshonestidad intelectual de esta afirmación. ¿Para tener un régimen verdaderamente democrático en América Latina, lo importante es quitarle poder al órgano de representación ciudadana? Con esa lógica (estoy usando la palabra en sentido amplio), ¡las dictaduras militares que hemos padecido, con su costumbre de cerrar el Congreso, serían los gobiernos más democráticos de nuestra historia!

Confieso no conocer la obra de Laclau, leo por ahí que propone una democracia “radical y pluralista”. No sé cómo llegamos de ahí a reclamar menos poder precisamente para el ámbito en el que el pluralismo es posible, pero es difícil hacer callar a la voz que me sugiere que Laclau es de los que reclaman pluralismo cuando están en minoría, pero pretenden hegemonía cuando no.

Circo de seguridad en las urnas electrónicas brasileñas

Nos enteramos por La Voz del Interior de que legisladores cordobeses presenciaron el sorteo de urnas a auditar en las elecciones del fin de semana pasado en Brasil, aparentemente con vistas a la insólita idea de hacer nuestras elecciones usando urnas provistas y controladas por el gobierno de otro país.

Dicho sorteo es un supuesto mecanismo de seguridad que parece diseñado a propósito para ilustrar lo que en círculos especializados se conoce como “circo de seguridad”: medidas que aparentan estar dirigidas a mejorar la seguridad de un sistema, pero que en realidad no tienen ningún efecto. Leer más »

Lo que P2P da, DRM te lo quita

Una versión de este artículo fue publicada en el libro
“Libres de Monopolios sobre el conocimiento y la vida” de Fundación Vía Libre

Peer-To-Peer

El costo de publicar y distribuir obras ha sido, durante toda la historia de nuestra especie, uno de los obstáculos más formidables a la divulgación de la cultura y el conocimiento. Tradicionalmente, publicar una obra no sólo era caro, sino también riesgoso desde el punto de vista financiero: es muy difícil determinar a priori si una obra tendrá éxito o no, y por lo tanto es común que muchas obras nunca recuperen la inversión que su publicación requiere. Las dificultades logísticas de tener que distribuir ejemplares físicos actuaban también como obstáculos a la difusión de las obras, que eran difíciles de conseguir fuera de los ambientes urbanos.

Las vertiginosa difusión de las redes digitales, que han llevado la telefonía celular a parajes donde jamás había llegado la fija, y en los que es difícil imaginar la existencia de bibliotecas bien surtidas, ofrece alternativas interesantes para la difusión de las ideas, reduciendo los costos tanto de la publicación como de la distribución global de obras.

El costo de publicar en la red es risiblemente bajo y, al contrario de lo que pasa con los formatos analógicos tradicionales, se vuelven aún más bajos mientras más éxito tiene la obra. Esto se debe en gran medida a una de las muchas pequeñas maravillas del ingenio que pueden verse en el la red, en la que nos detendremos para resaltarla como una demostración más del poder de la cooperación: las redes entre pares, más conocidas como “redes peer-to-peer” o “P2P”.

Leer más »

De libros electrónicos, agua seca y otras quimeras

Nomen est omen

Rápido: antes de seguir leyendo, pensá en un libro.

Lo más probable es que ante ese pedido, hayas pensado en algún título, algo estilo “Cien Años de Soledad”, “El Capital” o incluso “Manual Práctico de Electricidad del Automotor”. Estas, y muchas otras, son respuestas tan razonables como incorrectas: esos no son libros sino, respectivamente, una novela, un tratado, y un manual. Estamos confundiendo a la obra con el libro, dos entes de naturaleza y finalidad completamente distintos. Esta confusión es útil a algunos intereses, por lo que vale la pena despejarla, y aclarar la relación entre estos términos.

Leer más »

Software vs. Copyright (dejá, no me defiendas más)

Un noviazgo auspicioso

Por muy razonable que a mucha gente le parezca el hecho de que el software esté sometidoEs común leer que el software está “protegido” por derecho de autor. Lamentablemente, quienes usan esa imagen suelen olvidar decir de cuáles riesgos está siendo protegido, y por lo tanto resulta difícil decidir si la protección contribuye a contrarrestar esos riesgos o no. Decir que el software está sometido al derecho de autor refleja más fielmente lo que está ocurriendo: todo software está bajo derecho de autor, independientemente de los deseos de sus autores y usuarios. al copyrightEn este texto hablaré de “copyright” como sinónimo de “derechos de autor.” Esto no es estrictamente correcto, pero la diferencia entre ambos conceptos no afecta a la argumentación específica de este artículo., se trata en realidad de una decisión arbitraria, adoptada como resultado de las negociaciones que, en los ’70, se realizaron para encontrar un marco regulatorio apropiado para los programas de computadora.

En defensa de esta decisión, diré que subyace a ella una observación correcta de la naturaleza de los programas como construcciones culturales, no técnicas, como obras que se escriben y no productos que se manufacturan. Esta observación es crucial, en cuanto reconoce la capacidad expresiva de los programas de computadora, caracterizándolos como el vehículo idóneo para comunicar algoritmos, de la misma manera que las partituras permiten comunicar música o las ecuaciones permiten comunicar ciertas verdades matemáticas.

Tratar al software como la obra expresiva que es tiene consecuencias importantes y beneficiosas para la sociedad. Implica, por ejemplo, que el derecho a la libertad de expresión se aplica tanto a quienes se expresan en código como a quienes lo hacen en Castellano o en notación musical. Leer más »

El polémico intercambio de archivos

Este artículo fue publicado en el blog 911sistemas
del diario Crítica de la Argentina el 30 de Julio de 2009.
La discusión que allí generó es interesante, también.

El concepto de “piratería” en la industria de los medios es confuso y cambiante. De hecho, el primero en usarlo en este contexto fue Emilio Salgari, quien en una de sus notas de suicidio escribió: “me pasé la vida escribiendo sobre piratas, pero los únicos auténticos piratas que conocí fueron mis editores”. Más tarde, hubo quien comenzó a llamar “edición pirata” a las ediciones comerciales de obras realizadas por editoriales distintas de la que detentaba su monopolio de copia. Hoy pretende aplicarse el mismo adjetivo “piratas” a los individuos que realizan copias de obras bajo derecho de autor, aún sin fines de lucro. En EEUU, desde la sanción de la muy controvertida Digital Millenium Copyright Act, hay quienes quieren expandir el término aún más, para abarcar también a aquellos que produzcan dispositivos que puedan ser usados para violar un copyright, aún cuando el dispositivo sea necesario para acceder a una obra por la que el usuario pagó.

La razón por la que la industria de medios es tan amiga del término “piratería” es que inmediatamente evoca una imagen negativa, de violencia y saqueo, en la que ellos son las víctimas que se ven privadas de “su propiedad”. Porque así es como se ven a sí mismas: como dueñas de las obras que publican. Fue hace poco, en una conferencia que diera la abogada de la Federación Internacional de la Industria Fonográfica, que escuchamos cómo un abogado se alarmaba del hecho de que “la sociedad se está apropiando de la cultura”. Leer más »

Mono: +1; depender de Mono: -1

Richard Stallman, iniciador del movimiento de software libre, y fundador de la Free Software Foundation ha publicado un artículo en el que argumenta por qué las distribuciones de software libre no deberían depender de Mono o C#. Como ocurre cada vez que Richard dice una verdad incómoda (lo que ocurre un 99% de las veces que habla o escribe), se produjo un enorme revuelo al respecto, en particular por parte de los desarrolladores de Mono, que sienten que su trabajo está siendo criticado.

Pero Richard tiene razón (a las distribuciones no les conviene depender de Mono, C# o de Portable.NET), y los desarrolladores de Mono están equivocados (Richard no está criticando su trabajo, y de hecho lo elogia). Leer más »

¿Dónde está el valor en el software?

Marcelo Lozano, un amigo de Buenos Aires preocupado por muchos de los temas que también me ocupan, escribió en estos días una reflexión sobre el software libre, que me parece digna de ser contestada porque ilustra muy bien algunos de los malos entendidos que rodean no sólo al software libre, sino al software mismo.

La libertad de elegir

Si entiendo bien lo que dice Marcelo, su texto es una defensa de la libertad de las personas de elegir cuál software usar. Por cierto que no puedo dejar de estar de acuerdo con él, y dudo que haya alguien en la comunidad de software libre (incluyendo a Stallman) que disienta en este punto. El software libre no hace énfasis en la libertad de elegir el software que que queremos usar porque defiende una libertad más grande: la libertad como ausencia de coerción por parte de los proveedores de software. La libertad de usar el programa que yo quiera forma parte de esto.

En otras palabras: la filosofía del software libre no propone poner límites a lo que los usuarios pueden hacer, sino al poder que algunos proveedores de software ejercen sobre los usuarios a través del funcionamiento secreto de sus programas y las condiciones abusivas de licencia. Lo que tratamos de hacer desde el movimiento de software libre es explicarle a la gente que la única manera que tienen los usuarios de poner límites a la coerción de los proveedores es eligiendo software libre, y que cuando eligen software privativo están haciéndose daño a sí mismos sin darse cuenta (todavía). Leer más »